Una divertida comedia agridulce que nos muestra la condición humana. Shakespeare en ‘Julio César’ refleja las tensiones políticas; El Opresor, basada también en la antigua Roma, refleja nuestra situación actual de opresión, injusticia social y corrupción. ‘La aceptación de la opresión por parte del oprimido acaba por ser complicidad’ (Sartre).